Cuencolabro Nenúfar
Cuencolabro Nenúfar
El Cuencolabro
El Cuencolabro es el nombre cariñoso con el que hemos bautizado a esta pequeña pieza de cerámica: una mezcla entre cuenco y candelabro. Es un candelabro artesano para sostener nuestras velas, diseñado para velas de pequeño diámetro.
Nenúfar, el esmalte
El esmalte de Nenúfar es verde azulado, como el agua de un estanque bañada por el sol — ese color que solo existe donde hay quietud y profundidad, pero que no da miedo. No es un verde oscuro ni pesado: es el verde vivo y húmedo de una hoja flotando, de la luz filtrándose despacio hasta el fondo. Si buscas un portavelas de cerámica artesanal hecho a mano con esmalte único, Nenúfar es para quien encuentra paz en las cosas que crecen despacio.
"Estoy enamorada de los nenúfares que crecían en la Alhambra de mi Granada natal. Pero también me gusta pasear los sábados por la tarde por el jardín botánico de Valencia, donde en abril y mayo florecen en una de sus fuentes. Me paso horas mirándolos. Y mirando algún sapito que se pone encima."
Se lo recomendaría a alguien que necesite calma, enraizarse, o reconectar con la belleza lenta de las cosas que crecen sin prisa. Para rituales de paz interior, apertura emocional, o simplemente para tener algo bonito encima de la mesa un sábado por la tarde. También me encanta para trabajar la fertilidad — en el sentido más amplio: proyectos que germinan, cuerpos que florecen, vida que se abre paso. Es tierra y agua juntas, la combinación que hace crecer las cosas.
Me gusta especialmente para Tauro, que tiene la abundancia en los huesos y cuyo mes coincide justo con la floración del nenúfar, pero también para Piscis y Virgo, que entienden esa mezcla de profundidad y cuidado. Y un secreto de combinación: el verde de Nenúfar con el morado es una de mis mezclas favoritas — si puedes, añádele la vela de lavanda. Son las dos juntas lo que hace la magia.
Te dejo una foto de la última semana de Abril, en ese estanque sentada con mi sobrina.
Hecho a mano, único por naturaleza
Cada Cuencolabro nace en nuestro taller: modelado a mano, esmaltado y cocido en nuestro horno. El proceso hace que ninguna pieza sea igual a la anterior — el tamaño, la forma, la luminosidad del esmalte. Si adoptas un Cuencolabro Nenúfar, es posible que no se parezca exactamente a las fotos. Eso no es un defecto: es la firma del barro.
En esta misma categoría encontrarás otras piezas de cerámica en el mismo color con las que combinarlo. También puedes añadir una vela de ritual de las que elaboramos con la técnica hand dipping.
Cuidados: cómo retirar la cera
En caliente: llena un recipiente con agua muy caliente e introduce el Cuencolabro durante medio minuto. La cera se ablandará y podrás retirarla con papel de cocina. (Tiempo orientativo para nuestras velas — de cera de abeja o de ritual. Con otras ceras ve probando.) ⚠️ No tires el agua por el fregadero: deja que se enfríe primero. Si algo de cera se derritió en el recipiente, solidificará y podrás tirarla a la basura sin problema.
En frío: mete el Cuencolabro en el congelador durante 10 minutos. La cera congelada se vuelve frágil, se parte sola y se desprende con muy poca fuerza.
✨ Si has usado las velas para rituales, al tirar la cera puedes añadirle un poco de azúcar y ofrecérsela a la naturaleza en agradecimiento por tus deseos cumplidos. Aunque esto depende del ritual que hagas...
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