Cuencolabro Naranja: Huerta Valenciana
Cuencolabro Naranja: Huerta Valenciana
El Cuencolabro
El Cuencolabro es el nombre cariñoso con el que hemos bautizado a esta pequeña pieza de cerámica: una mezcla entre cuenco y candelabro. Es un candelabro artesano para sostener nuestras velas, diseñado para velas de pequeño diámetro.
Huerta Valenciana, el esmalte
El esmalte de Huerta Valenciana es naranja brillante — pero no un naranja liso ni uniforme. Si te acercas, verás que la superficie tiene distintas tonalidades, pequeños poros de color que se funden entre sí, exactamente como la piel de una naranja de verdad. No es casualidad: es el fruto que da nuestra tierra, intenso, creativo, dulce y ácido a la vez. Si buscas un portavelas de cerámica artesanal hecho a mano con esmalte único, Huerta Valenciana es para quien lleva el Mediterráneo en la sangre.
"Mi yayo tenía campos de naranjas en l'Horta Sud que todas las mañanas cargaba hasta casa y luego mi abuela las vendía con los portones abiertos. Yo le ayudaba a poner el precio en cartelitos de cartón. Muchos de los carteles los hacíamos con las cajas de los cereales por la parte de dentro, y si estaban bonitos los guardábamos para otro día que estuviesen al mismo precio. El olor era increíble — ese olor a azahar que llena el aire en primavera y que no se parece a ningún otro olor del mundo."
El azahar es uno de esos aromas que cruzan culturas y siglos sin perderse. Los árabes lo trajeron a la península ibérica hace más de mil años — de hecho, la palabra azahar viene del árabe az-zahr, que significa flor. Antes había llegado desde Asia, viajando por la Ruta de la Seda desde China e India, donde el naranjo ya era símbolo de abundancia y buena fortuna. En algunos países fríos del norte de Europa, como Alemania, regalar una naranja en Navidad era un gesto de prosperidad y alegría — un fruto del sur que traía color y vitaminas en los meses más oscuros del año. Y no es solo simbolismo: la vitamina C de la naranja es energía real, fuerza física, vitalidad. El cuerpo que la recibe se despierta.
Se lo recomendaría para rituales de creatividad, de activación del chakra sacro, de expansión y alegría desbordante. Para cuando un proyecto necesita arrancar, para cuando el cuerpo pide movimiento y expresión. Es un cuencolabro muy Leo — ese signo que sabe brillar sin disculparse, que crea por el puro placer de crear. También para Sagitario, que necesita horizonte y aventura. Ponle la vela que más te pida el cuerpo y enciéndela con una intención clara: quiero crear, quiero brillar, quiero que esto florezca.
Hecho a mano, único por naturaleza
Cada Cuencolabro nace en nuestro taller: modelado a mano, esmaltado y cocido en nuestro horno. El proceso hace que ninguna pieza sea igual a la anterior — el tamaño, la forma, los matices del naranja que emergen durante la cocción. Si adoptas un Cuencolabro Huerta Valenciana, es posible que no se parezca exactamente a las fotos. Eso no es un defecto: es la firma del barro.
En esta misma categoría encontrarás otras piezas de cerámica en el mismo color con las que combinarlo. También puedes añadir una vela de ritual de las que elaboramos con la técnica hand dipping.
Cuidados: cómo retirar la cera
En caliente: llena un recipiente con agua muy caliente e introduce el Cuencolabro durante medio minuto. La cera se ablandará y podrás retirarla con papel de cocina. (Tiempo orientativo para nuestras velas — de cera de abeja o de ritual. Con otras ceras ve probando.) ⚠️ No tires el agua por el fregadero: deja que se enfríe primero. Si algo de cera se derritió en el recipiente, solidificará y podrás tirarla a la basura sin problema.
En frío: mete el Cuencolabro en el congelador durante 10 minutos. La cera congelada se vuelve frágil, se parte sola y se desprende con muy poca fuerza.
✨ Si has usado las velas para rituales, al tirar la cera puedes añadirle un poco de azúcar y ofrecérsela a la naturaleza en agradecimiento por tus deseos cumplidos. Aunque esto depende del ritual que hagas...
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